Este domingo desarrollaron la 62º este evento religioso y social que año a año incrementa la cantidad de asistentes. La jornada contó con misas, desfiles, color y bailes vinculados a la cultura boliviana.

En el acto que dio el marco institucional a la jornada –previamente se dio el izamiento de los pabellones de Bolivia y Argentina- estuvieron presentes, entre otros, el intendente Oscar Luciani; el embajador del Estadio Plurinacional de Bolivia en Argentina, Don Santo Tito Véliz; el representante de la Pastoral Boliviana, Padre Héctor Orozco; la directora de Turismo, Carina Morales; la primera Secretaria de la Embajada de Bolivia, María Nélida Acuña Segovia, entre otros.

El jefe comunal saludó a las autoridades presentes y también agradeció a la Pastoral Social Boliviana: “Vemos hermanos que vienen de toda la República Argentina; que vienen a Luján a encontrarse con nuestra Madre la Virgen de Luján y la Madre la Virgen de Copacabana. Es un día muy importante, donde se unen las culturas y se ha trabajado incansablemente con el señor embajador, porque esto es fruto de algo hecho en conjunto, que cuesta organizar para que cada año salga mejor. Antes era solo una visita de peregrinación. Esto cambió y suma un acto político-institucional, más el izamiento de la bandera de ambos países y el canto de los respectivos himnos”.

Seguidamente, la presidenta de la Comisión de Expasantes de la Virgen de Copacabana, Blanca Morales, expresó: “Hoy nuestra peregrinación anual congrega a muchos felices que vienen de muchos lugares para recibir la bendición con muchas imágenes. La Comisión ha trabajado con esmero para conservar a la imagen tan linda como la vemos, para conservar sus joyas y su ropa. Todo ello con la profunda fe que nos guía. Solo esa fe y amor guía nuestra tarea y agradezco al intendente Luciani y su equipo de colaboradores, por la ayuda de cada año, al igual que las autoridades de la Basílica. Debemos estar unidos, renovando el amor a la Virgen en este bendito país que nos cobija”.

Seguidamente se dio el desfile de las Fraternidades Peregrinas, para luego dar paso al retorno de la imagen de la Virgen de Copacabana a la cripta. En el paso de los fieles se destacan las Morenadas, danza que representa el andar de los esclavos negros llevados a las minas de Bolivia, en su éxodo a las tierras más bajas de las Yungas. Compuestas por cientos de bailarines, son parte de la fastuosidad del desfile, con coreografías realizadas con vestuarios que llegan a pesar 30 kilos. Además de las Morenadas también están la Diablada, Caporales, Tinkus, Potolos, Pujllay, Salay y otras danzas que año a año se van sumando.

La misa central del multitudinario evento estuvo a cargo de Monseñor Hugo Manuel Salaberry.

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